Cistitis en verano: cómo prevenir y tratar esta infección común

Espero que el verano no se te complique por culpa de una cistitis, ese compañero inesperado que arruina muchos de los planes. Y e que el verano es una época maravillosa para relajarnos, disfrutar del sol y participar en actividades al aire libre.

Sin embargo, para muchas mujeres, esta temporada también puede traer consigo un enemigo: la cistitis. Esta infección del tracto urinario puede arruinar rápidamente cualquier plan veraniego. 

En este artículo, vamos a explorar qué es la cistitis, por qué es más común en verano y qué medidas podemos tomar para prevenir y tratar esta dolorosa afección.

Preparada…. pues vamos!!!

¿Qué es la cistitis?

La cistitis es una infección de la vejiga o de las vías urinarias inferiores, generalmente causada por bacterias que ascienden desde la uretra hasta la vejiga. Aunque puede afectar a personas de todas las edades y géneros, las mujeres son más propensas a sufrir cistitis debido a su uretra más corta, lo que facilita que las bacterias puedan llegar más fácilmente la vejiga. 

¿Cuales son los síntomas de la infección?

La cistitis es principalmente causada por la bacteria Escherichia coli (E. coli), que se encuentra comúnmente en el tracto gastrointestinal. Sin embargo, otros microorganismos, como el Staphylococcus saprophyticus, también pueden causar infecciones urinarias.

Entre los síntomas más comunes encontramos:

  • Dolor o ardor al orinar
  • Urgencia urinaria
  • Micción frecuente en pequeñas cantidades
  • Dolor en la parte inferior del abdomen
  • Orina turbia, con sangre o con olor fuerte
  • Febrícula
  • Presión o calambres en la parte baja del abdomen o en la espalda

¿Por qué en verano es más común padecer una cistitis?

El verano trae consigo una serie de factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar cistitis:

  • Deshidratación: el calor nos hace sudar más y perder líquidos, lo que puede concentrar la orina y favorecer el crecimiento bacteriano en la vejiga. Beber suficientes líquidos es esencial para mantener la orina diluida y ayudar a eliminar las bacterias del tracto urinario.
  • Ropa ajustada y mojada: mantener el traje de baño húmedo o usar ropa ajustada y que no transpire durante períodos prolongados crea un ambiente cálido y húmedo ideal para el crecimiento de bacterias. Es importante cambiarse de ropa mojada lo antes posible y optar por prendas de algodón transpirables.
  • Baños públicos: las vacaciones aumentan el uso de baños públicos, que pueden estar menos limpios y ser un “foco” de bacterias. Usar baños públicos requiere tomar precauciones adicionales, como evitar el contacto directo con las superficies.
  • Mayor actividad sexual: el tiempo libre y la relajación pueden llevar a un aumento en la actividad sexual, lo que incrementa el riesgo de infecciones del tracto urinario. Durante las relaciones sexuales, las bacterias pueden ser empujadas hacia la uretra, aumentando las probabilidades de infección.

Sabías que…: “El 80% de las infecciones urinarias se producen por las relaciones sexuales”. La bacteria más común causante de la cistitis es la E. coli, que se encuentra en las heces. Durante las relaciones sexuales, esta bacteria puede trasladarse fácilmente a la uretra y la vejiga, provocando infección.

La inflamación crónica de bajo grado es una respuesta del sistema inmunitario que se mantiene activa de forma prolongada y que puede afectar a diferentes órganos y tejidos. Esta inflamación puede estar causada por diversos factores, como el estrés, la alimentación, la microbiota, las intolerancias alimentarias o las infecciones. La inflamación crónica de bajo grado puede alterar el equilibrio hormonal y favorecer la producción de prostaglandinas, lo que aumenta el dolor menstrual. Además, puede provocar fibrosis en el tejido endometrial, lo que dificulta su expulsión y genera más dolor.

Factores de riesgo adicionales

Además de los factores mencionados anteriormente, existen otros factores de riesgo que pueden contribuir a la aparición de cistitis en verano:

  1. Uso de anticonceptivos: algunos métodos anticonceptivos, como los diafragmas y los espermicidas, pueden alterar el equilibrio de las bacterias en la vagina y aumentar el riesgo de infecciones urinarias.
  2. Cambios hormonales: las fluctuaciones hormonales, especialmente durante el embarazo o la menopausia, pueden afectar el revestimiento de la vejiga y aumentar la susceptibilidad a las infecciones.
  3. Sistema inmunológico debilitado: las personas con un sistema inmunológico comprometido, como aquellas que tienen diabetes o están tomando ciertos medicamentos, son más propensas a desarrollar infecciones urinarias.

La psiconeuroinmunología clínica ha demostrado tener altas tasas de éxito en el tratamiento del dolor menstrual, ya que aborda las causas de la inflamación y la disfunción hormonal, y mejora la capacidad de resolución de la inflamación.

¿Cómo prevenir la cistitis en verano?

Como te había comentado anteriormente, las condiciones en verano son ideales para que aumente la probabilidad de sufrir una cistitis. Para evitar que esta infección arruine nuestras vacaciones, aquí tienes algunos consejos prácticos:

  1. Beber mucho líquido: mantén una buena hidratación para diluir la orina y reducir el riesgo de infección. Beber al menos 8 vasos de agua al día es una buena práctica, y puedes aumentar esta cantidad si estás expuesta a altas temperaturas o realizas actividades físicas intensas.
  2. Cambiar el bañador mojado por uno seco: no permanezcas mucho tiempo con ropa húmeda. Cambiarse el bikini después de nadar o sudar puede ayudar a mantener el área genital seca y menos propensa a la proliferación de bacterias.
  3. Evitar el estreñimiento y limpiarse siempre de delante hacia atrás: esto ayuda a prevenir la diseminación de bacterias desde el área anal hasta la uretra. Mantener una dieta rica en fibra y beber suficiente agua puede ayudar a mantener un tránsito intestinal regular.
  4. Mantener una higiene óptima: evita los lavados excesivos y el uso de jabones que alteren el pH vaginal. Opta por productos suaves y evita las toallitas húmedas, que pueden contener químicos irritantes. Lavarse con agua tibia y un jabón suave es generalmente suficiente.
  5. Hacer pipí después de las relaciones sexuales: esto ayuda a eliminar posibles bacterias que puedan haber ingresado en la uretra. Es una práctica simple pero efectiva para reducir el riesgo de infecciones urinarias.
  6. No retener el pipí por períodos prolongados: Esto evita que las bacterias tengan tiempo de multiplicarse en la vejiga. Establecer una rutina regular para vaciar la vejiga puede ser beneficioso.

Estos alimentos aportan antioxidantes, vitaminas, minerales y ácidos grasos poliinsaturados, que pueden ayudar a regular el ciclo menstrual, reducir el dolor y mejorar el estado de ánimo. Por el contrario, se debe evitar el consumo de alimentos procesados, refinados, fritos, azucarados, con cafeína, alcohol o tabaco, ya que pueden aumentar la producción de prostaglandinas, la inflamación y la irritabilidad.

Tratamiento de la cistitis

Si a pesar de tomar todas las precauciones mencionadas sigues desarrollando síntomas de cistitis, es crucial buscar atención médica para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados. El tratamiento habitual incluye antibióticos para eliminar la infección bacteriana. Pero recuerda que deben estar pautados por el médico. ¡No te automediques! 

Además, puedes aliviar los síntomas en casa siguiendo estos consejos:

  • Aplicar calor en la zona abdominal: el calor puede ayudar a reducir el dolor y la presión en la vejiga. Usar una almohadilla térmica o una botella de agua caliente puede proporcionar alivio.
  • Beber mucha agua: ayuda a eliminar las bacterias de la vejiga. Consumir líquidos adicionales, como jugo de arándano, puede ser especialmente beneficioso debido a sus propiedades antibacterianas.
  • Consumir frutos rojos: especialmente los arándanos, ayuda a tratar y prevenir las cistitis. Estos tienen propiedades antibacterianas, aumentan el pH de la orina. Además, tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
  • Tomar analgésicos: medicamentos como el ibuprofeno o el paracetamol pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación asociados con la cistitis. Recuerda bajo prescripción médica.
  • Descansar lo suficiente: darle a tu cuerpo el tiempo necesario para recuperarse es esencial. Evita el estrés y las actividades intensas mientras te recuperas de la infección.

El calor es un remedio sencillo y efectivo para el dolor menstrual, ya que relaja el músculo uterino, mejora la circulación y reduce la inflamación. Se puede aplicar calor en el abdomen o en la zona lumbar, mediante una bolsa de agua caliente, una manta eléctrica o una almohadilla térmica. Se recomienda usar el calor durante 15-20 minutos, varias veces al día, especialmente en los momentos de mayor dolor.

El masaje puede ayudar a aliviar el dolor menstrual, ya que estimula la liberación de endorfinas, mejora el flujo sanguíneo, y reduce la tensión muscular y el estrés. Se puede realizar un masaje en el abdomen, en sentido horario, con movimientos suaves y circulares, usando un aceite o una crema hidratante.

La aromaterapia puede ayudar a aliviar el dolor menstrual, ya que tiene propiedades analgésicas, antiinflamatorias, antiespasmódicas y relajantes. Se pueden usar diferentes aceites esenciales, como el de lavanda, romero, salvia, menta o manzanilla. Se pueden aplicar los aceites esenciales de forma tópica, mezclados con un aceite vegetal, y masajear el abdomen o la zona lumbar.

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¿Y si la sufro de manera recurrente?

Para algunas mujeres, la cistitis puede convertirse en una afección recurrente, lo que significa que experimentan múltiples episodios de infección a lo largo del año. Existen varias razones por las cuales alguien puede ser más propenso a tener cistitis recurrente:

  • Factores anatómicos: algunas mujeres pueden tener una uretra más corta o más cercana al área anal, lo que facilita el ascenso de las bacterias hacia la vejiga.
  • Factores genéticos: la predisposición genética puede jugar un papel en la susceptibilidad a las infecciones urinarias recurrentes.
  • Alteraciones en el microbioma vaginal: un desequilibrio en las bacterias naturales del tracto vaginal puede aumentar el riesgo de infecciones urinarias. Esto puede ser causado por el uso de antibióticos, cambios hormonales o el uso de productos de higiene que alteren el pH vaginal.
  • Relaciones sexuales frecuentes: la actividad sexual puede introducir bacterias en la uretra, aumentando el riesgo de infección, especialmente si no se toman medidas preventivas adecuadas.
  • Creación de un biofilm: un biofilm o biopelícula es una comunidad de microorganismos que se han adherido a una superficie, por ejemplo, a la uretra o bien a las paredes de la vejiga con una estructura que las protege contra los antibióticos y de las defensas del sistema inmunológico. Esto dificulta la erradicación completa de las bacterias, incluso con el tratamiento adecuado.

Uso del arándano rojo contra la cistitis

Una ayuda natural para combatir las infecciones urinarias es el arándano rojo. Su contenido en proantocianidinas tipo A impide que la bacteria E. coli se adhiera a las paredes de la vejiga, ayudando a prevenir la infección. Hay estudios que demuestran que el consumo de jugo de arándano o suplementos de arándano rojo puede ser una medida efectiva para aquellas personas propensas a la cistitis.

Además de los arándanos rojos, otros alimentos y suplementos naturales también pueden ayudar a prevenir y tratar las infecciones urinarias. Por ejemplo, la D-manosa, un azúcar simple que se encuentra en algunas frutas, ha demostrado ser efectivo en la prevención de infecciones urinarias recurrentes. También puedes considerar el uso de probióticos para mantener un equilibrio saludable de bacterias en el tracto urinario.

  • Factores anatómicos: algunas mujeres pueden tener una uretra más corta o más cercana al área anal, lo que facilita el ascenso de las bacterias hacia la vejiga.
  • Factores genéticos: la predisposición genética puede jugar un papel en la susceptibilidad a las infecciones urinarias recurrentes.
  • Alteraciones en el microbioma vaginal: un desequilibrio en las bacterias naturales del tracto vaginal puede aumentar el riesgo de infecciones urinarias. Esto puede ser causado por el uso de antibióticos, cambios hormonales o el uso de productos de higiene que alteren el pH vaginal.
  • Relaciones sexuales frecuentes: la actividad sexual puede introducir bacterias en la uretra, aumentando el riesgo de infección, especialmente si no se toman medidas preventivas adecuadas.
  • Creación de un biofilm: un biofilm o biopelícula es una comunidad de microorganismos que se han adherido a una superficie, por ejemplo, a la uretra o bien a las paredes de la vejiga con una estructura que las protege contra los antibióticos y de las defensas del sistema inmunológico. Esto dificulta la erradicación completa de las bacterias, incluso con el tratamiento adecuado.

Otros remedios naturales y consejos para prevenir y tratar la cistitis

Mantener una buena higiene íntima es crucial para prevenir las infecciones urinarias. Igualmente cuidado con el exceso de higiene o con el uso de productos inadecuados. Por ejemplo, aquí te dejo algunos consejos que quizás son de tu utilidad:

    1. Usa productos suaves: evita el uso de productos perfumados o jabones fuertes en el área genital, ya que pueden irritar la piel y alterar el equilibrio natural de bacterias.
    2. Seca bien la zona: después de bañarte o nadar, asegúrate de secar completamente el área genital para evitar la acumulación de humedad.
    3. Cambia regularmente los productos menstruales: durante tu período, cambia los tampones o las compresas con frecuencia para mantener la zona limpia y seca. Recuerda además que es muy importante que escojas recolectores para tu sangre menstrual que sean ecológicos, sin perfumes, sin plástico ni blanqueadores químicos.
    4. Evita las duchas vaginales: las duchas vaginales pueden alterar el equilibrio natural de bacterias y aumentar el riesgo de infecciones.

La importancia de la higiene íntima en el tratamiento

  1. Uva ursi: esta hierba tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que pueden ayudar a tratar las infecciones urinarias. Sin embargo, debe ser usada con precaución y bajo la supervisión de un profesional de la salud.
  2. Bicarbonato de sodio: añadir una cucharadita de bicarbonato de sodio a un vaso de agua puede ayudar a aliviar el ardor al orinar al neutralizar la acidez de la orina.
  3. Alimentación adecuada: mantener una dieta balanceada rica en frutas y verduras, y baja en azúcares refinados, puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y prevenir infecciones.
  4. Ejercicio regular: mantenerse activo puede mejorar la circulación y la salud general, lo que a su vez puede reducir el riesgo de infecciones urinarias.
  5. Ropa interior de algodón: optar por ropa interior de algodón permite una mejor circulación del aire y reduce la humedad, lo que puede ayudar a prevenir el crecimiento bacteriano.

Si tienes dudas con la cistitis, consulta al médico

Es importante consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier medida o suplemento para prevenir la cistitis. Es necesario confirmar con un cultivo adecuado si hay o no infección y qué “bichito” es quién la está causando. El médico puede ofrecer un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado, y puede recomendar pruebas adicionales si se sospecha de complicaciones o infecciones recurrentes. No dudes en buscar ayuda médica si experimentas síntomas persistentes o severos.

Pues ya lo ves, la cistitis puede arruinar tus planes de verano, pero tomar medidas preventivas puede ayudarte a reducir significativamente el riesgo de contraer esta infección. Recuerda mantener una buena hidratación, cambiarte el bañador mojado por uno seco, no retener la orina y seguir una higiene adecuada. Y si, a pesar de todo, desarrollas síntomas de cistitis, busca atención médica para recibir un tratamiento rápido y efectivo.

Espero que estos consejos te sean de ayuda y que puedas disfrutar al máximo del verano sin preocupaciones.

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