La diástasis abdominal es la separación que presentan los músculos rectos del abdomen debido a la pérdida de calidad de las estructuras de colágeno que forman la línea central del abdomen. Esta línea abdominal une los músculos rectos del abdomen entre sí y se conoce con el nombre de línea alba.
Durante el embarazo la diástasis abdominal es una situación fisiológica, y su función es dar cabida al bebé que está creciendo no obstante, si tras las ocho semanas desde el día del parto la separación que presentan los músculos se mantiene podemos empezar a sufrir dolores de espalda, de pelvis e incluso puede aparecer incontinencia urinaria o de prolapsos.
Muchas pacientes piensan que la solución para la diástasis abdominal es someterse a una cirugía pero mi consejo es que, antes de recurrir a la cirugía, es importante tener en cuenta que existen distintos tratamientos que nos ayudan a solucionar la diástasis abdominal.
Tabla de contenidos
¿Sientes que tu musculatura abdominal está separada?
Tanto hombres como mujeres pueden tener una separación de los músculos rectos anteriores del abdomen. Aunque es más frecuente en mujeres, la actividad física, el deporte, el tamaño abdominal, el proceso de la digestión, etc., son factores que pueden determinar la aparición de esta separación de la musculatura abdominal y acabar derivando en una la diástasis abdominal.
Si hablamos específicamente de las mujeres, durante el embarazo, la suma de los cambios hormonales, producidos por diferentes hormonas como la progesterona y la relaxina, y por la causa mecánica dada por el crecimiento uterino, los músculos rectos del abdomen se estiran. La consecuencia de este estiramiento es la separación de los músculos dando lugar a la Diàstasis Abdominal.
“Se sabe que el 100% de las mujeres al final del embarazo presentan diástasis abdominal sin que ello sea una disfunción sino todo lo contrario, es un hecho necesario”
En las ocho semanas que le siguen al parto, la diástasis de forma fisiológica se va cerrando y vuelve a las condiciones pre-gestacionales. Pero en algunas mujeres, la separación que presentan los músculos rectos del abdomen no desaparece tras las ocho semanas. Si este es el caso, debemos ponernos en manos de un especialista para hacer una valoración abdominal específica y empezar con el tratamiento de esta separación de la musculatura del abdomen.
¿Y cómo puedo saber si es diástasis abdominal?
Existen test muy sencillos para detectar si existe o no diástasis abdominal. Mira.
Puedes hacerlo en casa. Estírate boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Coloca una mano detrás de la nuca y la otra a nivel del ombligo. Levanta la cabeza y los hombros como si quisieras hacer un abdominal convencional. Con la mano que está a la altura del ombligo, localiza los rectos del abdomen o la “tableta de chocolate”.
¿Hay espacio entre ellos como si fuera una brecha? ¿Caben los dedos? ¿Sale un “bulto”?
Si estas respuestas son afirmativas, lo ideal es que puedas hacerte una valoración manual y con ecografía por parte de un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para poderlo confirmar.
“Pedir ayuda profesional para abordar la diástasis abdominal es más que un paso hacia la recuperación; es reconocer que tu bienestar merece atención experta y dedicada.”
¿Qué síntomas puede dar la diástasis abdominal? ¿Es grave?
Hay distintos síntomas que pueden aparecer si se mantiene la diástasis abdominal en el tiempo. La principal función de la musculatura abdominal es mantener la postura, gestionar las presiones de dentro del abdomen y permitirnos movimientos como la flexión y / o la inclinación del tronco. Si estos músculos no funcionan correctamente puede aparecer dolor de espalda o dolor en la pelvis. Además, existe una estrecha relación entre el tono abdominal, la diástasis abdominal y la aparición de disfunciones del suelo pélvico como incontinencia urinarias o de prolapsos.
Síntomas de la diástasis abdominal
Los síntomas de la diástasis abdominal pueden variar de una persona a otra, pero algunos de los más comunes incluyen:
- Dolor lumbar ya que la diástasis abdominal puede contribuir a la debilidad la musculatura del del core y a la falta de estabilidad en la región lumbar. En consecuencia podemos notar dolor en la zona baja de la espalda.
- Dificultad para realizar ciertos movimientos, por ejemplo levantarnos de la cama o levantar objetos pesados
- Incontinencia urinaria o fecal, en algunos casos, la diástasis abdominal puede contribuir a problemas de control de la vejiga o los intestinos debido a la falta de soporte en la zona abdominal.
- Problemas digestivos. Algunas personas con diástasis abdominal pueden tener síntomas digestivos como gases, estreñimiento o sensación de barriga hinchada.
De lo que poca gente habla
Vivir con diástasis abdominal puede ser un desafío, tanto físico como emocional. La modificación de la estética del abdomen puede impactar directamente en la autoestima de las mujeres que la sufren. Se habla mucho de la parte funcional pero el sufrimiento estético está presente en muchas de las pacientes con diástasis abdominal.
Y, aunque es importante recordar que cada cuerpo tiene un ritmo de recuperación específico, dar espacio para hablar del aspecto estético es clave para acompañar el tratamiento de la diástasis abdominal. Hacer entender que el cuerpo tiene unos tiempos, puede ayudar a acompañar a estas mujeres en su proceso de recuperación de la musculatura abdominal, lo que el cuerpo necesita 9 meses para crear, puede necesitar más de nueve meses en recuperar.
El cuerpo de la mujer realiza verdaderas maravillas al crear vida, y comprender este poder puede ser una fuente de fortaleza y motivación durante el proceso de recuperación.
“Aceptar los cambios en nuestro cuerpo es esencial para una curación completa. La diástasis abdominal nos invita a tratarnos con mayor amor y comprensión.”
¿Pero se puede solucionar?
Es importante remarcar que la existencia de diástasis puede ser un problema no sólo estético sino también funcional. Si detectamos que tenemos diástasis abdominal, lo más importante es ponernos manos a la obra y comenzar un tratamiento. En función del grado de separación que presente esta musculatura la recuperación se podrá hacer en mayor o menor medida.
¿Qué tratamiento te propongo para solucionar la Diástasis Abdominal?
El plan de tratamiento que utilizamos consiste en, después de una valoración exhaustiva, pautar
- Programa de ejercicios especializados en la re-tonificación de la zona. Se debe recuperar la funcionalidad de la musculatura abdominal: ejercicios del “core”, Gimnasia Abdominal Hipopresiva, trabajo con el tronco, ejercicios funcionales.
- Utilización de sistemas de contención específicos para aproximar la musculatura abdominal, si es necesario y durante un tiempo limitado.
- Educación en la práctica de la actividad física
- Uso de radiofrecuencia que nos ayuda a regenerar el tejido conectivo sintetizando el colágeno y elastina. Este tratamiento mejora la circulación sanguínea y linfática, reduce el dolor, acelera la recuperación muscular y mejora la elasticidad y flexibilidad de los tejidos musculares.
- Plan nutricional donde se tiene muy en cuenta los productos que nos ayudan a desinflamar el abdomen fortalecer el tejido conjuntivo con alimentación.
Por lo tanto, antes de recurrir a la cirugía para la diástasis abdominal, os recomendamos hablar con un especialista porque hay varios tratamientos que podemos hacer para reducir la diástasis abdominal.
¿La podemos prevenir?
Aunque no siempre es posible prevenir la diástasis abdominal en el embarazo, ciertas estrategias pueden ayudar a minimizar su severidad. Por ejemplo, mantener una buena postura, evitar levantar objetos pesados de manera incorrecta, y realizar ejercicios adecuados durante el embarazo pueden ser medidas preventivas efectivas. Además, comenzar con una rutina de ejercicios postparto diseñada específicamente para fortalecer el core y el suelo pélvico puede ser crucial para promover la curación temprana.
Si bien la diástasis abdominal puede ser una fuente de incomodidad y frustración, existen muchas estrategias efectivas y tratamientos disponibles para manejar y mejorar esta condición. El trabajo del fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede ser de gran ayuda tanto para recuperar la funcionalidad de la musculatura abdominal como para acompañar en el pre y postquirúrgico si esta es la herramienta de elección para recuperar la diástasis abdominal.
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